Esta es la tercera vez que el gobierno actual presenta la iniciativa y el sexto intento en total, sumando propuestas anteriores de otros congresistas. El proyecto aún debe surtir cuatro debates para convertirse en ley, pero su avance se vio frenado en la última legislatura.

El balance legislativo de 2025 muestra que varias reformas clave del Ejecutivo, incluyendo la prohibición del fracking y la reforma al Código Minero, no lograron progresar significativamente. El debate pone en tensión dos visiones de país: por un lado, la protección ambiental, la transición energética y el cumplimiento de compromisos climáticos; y por otro, los argumentos sobre la necesidad de garantizar la soberanía energética y los beneficios económicos derivados de la explotación de yacimientos no convencionales. La discusión que se reanudará en marzo de 2026 estará fuertemente condicionada por el ambiente electoral, lo que hace prever un trámite complejo y un resultado incierto para una de las promesas más emblemáticas del gobierno en materia ambiental.