Senadores de partidos como Centro Democrático, Liberal, La U, MIRA, Conservador, Colombia Justa Libres y Alianza Social Independiente votaron por el hundimiento. El ministro del Interior, Armando Benedetti, atribuyó la derrota a una ruptura deliberada de relaciones con el Congreso, ordenada por el presidente Petro tras la elección de Carlos Camargo como magistrado de la Corte Constitucional en septiembre, un evento que el gobierno consideró como un mensaje en su contra. Benedetti admitió que, tras esa elección, “el gobierno entendió el mensaje del Congreso” y él “bajó los brazos”. Por su parte, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, calificó el archivo de la reforma tributaria, otra de las derrotas del semestre, como una “vendetta política contra el gobierno nacional”. Ahora, la estrategia del gobierno se centra en la apelación, que de ser aceptada, enviaría el proyecto a otra comisión para reiniciar su trámite. Sin embargo, los analistas estiman que el camino es espinoso, ya que el Congreso volverá a sesionar con un nuevo mapa político y con la campaña presidencial como principal foco de atención.