La alianza está integrada por Mauricio Cárdenas, Vicky Dávila, Juan Manuel Galán, Aníbal Gaviria, David Luna y Juan Daniel Oviedo.
El objetivo es claro: definir una candidatura única que “llegue con aire a la primera vuelta y tenga opción de pasar a la segunda”.
Esta convergencia mete presión a otras figuras como Paloma Valencia, recién elegida candidata del Centro Democrático, y a Juan Carlos Pinzón, quienes aún no definen su participación.
Sin embargo, la unidad no es total; la coalición ha establecido una “línea roja” frente a Abelardo de la Espriella, el abogado que se perfila como un ‘outsider’ de derecha y quien ha manifestado su intención de ir solo a las elecciones. A esta fragmentación se suma la negativa del exgobernador Sergio Fajardo de participar en consultas, lo que aumenta el riesgo de que los votos de centro se dividan y anulen entre sí. La estrategia de los partidos y movimientos será crucial, pues deben decidir si se suman a una consulta o si optan por una encuesta interna, una disyuntiva que también evalúan colectividades como el Partido Conservador.










