El ministro Sánchez se defendió pidiendo respeto y asegurando que no es “ningún delincuente”.
Afirmó que los casos denunciados por Miranda ya están siendo investigados por la Fiscalía.
Aunque históricamente las mociones de censura no han prosperado en este gobierno, la gravedad de las acusaciones mantiene la presión sobre el ministro y la política de seguridad.










