Por su parte, la oposición lo ha calificado como un “fortín burocrático” y un gasto innecesario, y buscará su archivo definitivo.

El debate se convierte en una prueba de fuego para el ministro de la Igualdad, Juan Carlos Florián, y para la coalición de gobierno, que necesita demostrar su capacidad de sacar adelante sus iniciativas en un Congreso donde las mayorías no están garantizadas. El resultado de esta votación no solo definirá la existencia del ministerio, sino que también medirá las fuerzas políticas de cara al resto de la legislatura.