El próximo 17 de diciembre de 2025 vence el plazo para que los aspirantes presidenciales que optaron por el mecanismo de recolección de firmas presenten sus apoyos ante la Registraduría. Este hito del calendario electoral definirá el grupo de candidatos que, sin el aval de un partido tradicional, buscarán un lugar en el tarjetón de la primera vuelta. La Registraduría se prepara para recibir las firmas de al menos 10 presidenciables durante esta semana, en un proceso que ha movilizado a 91 grupos significativos de ciudadanos. Cada aspirante debe entregar más de 635.000 firmas válidas para poder inscribir su candidatura.
Entre quienes ya han completado el proceso se encuentran Abelardo De La Espriella, quien reportó 4,8 millones de firmas; Claudia López, con 1,2 millones; Mauricio Cárdenas, con 1,1 millones; y Héctor Olimpo Espinosa.
Otros candidatos, como Aníbal Gaviria y Vicky Dávila, tienen programada su entrega, mientras que Daniel Palacios y Mauricio Lizcano han afirmado tener más de las necesarias.
Este mecanismo, aunque demuestra capacidad de movilización, no garantiza una traducción directa en votos. Casos como los de Alex Char en 2022 y Germán Vargas Lleras en 2018, quienes entregaron millones de firmas pero obtuvieron una votación considerablemente menor, sirven como precedente. La validación de estas firmas por parte de la autoridad electoral será el siguiente paso crucial para estos aspirantes.
En resumenEl plazo del 17 de diciembre para la entrega de firmas es un momento decisivo para los más de 90 aspirantes presidenciales que buscan un aval ciudadano. Aunque la recolección masiva de apoyos demuestra una importante capacidad logística y de movilización, el verdadero reto para estos candidatos será convertir esas firmas en votos efectivos en las urnas, un desafío que la historia electoral reciente ha demostrado ser complejo.