La iniciativa, que busca recaudar recursos para el presupuesto de 2026, llega a esta instancia con un ambiente político adverso y pocas posibilidades de ser aprobada. Tras una sesión calificada como un "festival de la verborrea" por un senador, el debate fue suspendido y se reanudará el próximo martes. El proyecto llega virtualmente hundido, ya que las comisiones de Senado y Cámara no lograron un consenso, resultando en un "archivo digno". Mientras la Cámara se inclinaba por dar el aval, el Senado mostró una mayoría a favor de archivar la propuesta. La oposición, con entre 10 y 12 votos, argumenta que los fondos se destinarían a funcionamiento y no es el momento para nuevos impuestos. Para sortear el rechazo, el gobierno redujo sus pretensiones de 16,3 a 10 billones de pesos, eliminando los puntos más controvertidos como el IVA a los combustibles, impuestos a las iglesias y a las herencias, y centrando el recaudo en el IVA a apuestas online y una sobretasa al sector financiero. A pesar de los ajustes y de que el presidente Petro ha insistido en que "aún hay tiempo" y ha llamado a la responsabilidad del Congreso, el proyecto enfrenta tres ponencias de archivo. La aprobación requiere unanimidad de las cuatro comisiones económicas, por lo que, si una sola se niega, la reforma no avanzará a segundo debate, dejando al gobierno sin los recursos esperados para el próximo año.