La moción fue impulsada por la representante Katherine Miranda y firmada por congresistas del Pacto Histórico como Alexandra Vásquez y Andrés Cancimance, además de aliados como Martha Alfonso de la Alianza Verde. En su defensa ante la Comisión de Derechos Humanos, el ministro Sánchez admitió que, aunque existían indicios, "había probabilidad de menores, certeza no". Sostuvo que las operaciones son necesarias y que el gobierno toma "decisiones que consideramos las más correctas, aunque sean dolorosas". El panorama político de la moción es complejo; el expresidente César Gaviria y el Centro Democrático han anunciado que no la apoyarán. El representante José Jaime Uscátegui argumentó que el ministro "está cumpliendo órdenes operacionales". Una vez radicada, la Cámara tiene diez días para citar el debate y la votación se realizará ocho días después, un proceso que medirá las lealtades políticas en el Congreso frente a una de las políticas más controvertidas del Gobierno.