La ambiciosa reforma tributaria del Gobierno Petro, que busca recaudar 16,3 billones de pesos para 2026, enfrenta un panorama adverso en el Congreso. Con ponencias de archivo radicadas tanto en el Senado como en la Cámara, su debate, que se discutiría alrededor del 24 de noviembre, se perfila como una batalla crucial para las finanzas del Ejecutivo antes de la fecha límite del 16 de diciembre. El proyecto, también conocido como Ley de Financiamiento, está "virtualmente hundido" tras la radicación de múltiples ponencias de archivo. En la Comisión Tercera del Senado, una ponencia liderada por el senador Efraín Cepeda del Partido Conservador logró el respaldo de entre 10 y 12 senadores de diversas bancadas, incluyendo liberales, La U, Centro Democrático y Cambio Radical. Simultáneamente, en la Cámara de Representantes, la representante Katherine Miranda de la Alianza Verde también radicó una ponencia negativa. Los argumentos centrales de la oposición se centran en proteger a las clases medias y bajas.
Miranda afirmó que la reforma "afecta directamente a los más pobres y a la clase media" y que "Colombia no necesita —ni resiste— otra reforma que suba la tributación agregada a hogares y empresas".
Las críticas apuntan a gravámenes sobre la gasolina y las compras virtuales en plataformas como Shein o Temu.
Ante la creciente oposición, el Gobierno ajustó su meta inicial de 26 billones a 16,3 billones, reduciendo el impuesto a la cerveza del 30% al 15%. Sin embargo, el Ejecutivo advierte que el hundimiento del proyecto pone en riesgo el pago de la deuda externa, mientras el presidente Petro calificó las críticas de Cepeda como irresponsables, instándolo a dejar de ser "mentiroso". La falta de apoyo y el ajustado calendario legislativo hacen muy improbable su aprobación.
En resumenLa reforma tributaria del Gobierno enfrenta una alta probabilidad de ser archivada en el Congreso debido a una amplia oposición multipartidista. A pesar de las advertencias del Ejecutivo sobre los riesgos fiscales, las ponencias negativas en ambas cámaras y los ajustados plazos legislativos complican seriamente su viabilidad.