Del incidente solo sobrevivió una persona, identificada como Sara Gabriela.

El descubrimiento de los restos se produjo el sábado 3 de enero de 2026 en un tramo cercano a Boquerón, en el mismo río Sumapaz. Aunque el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, atribuyó el hallazgo al Cuerpo de Bomberos de Silvania, la familia de la víctima ofreció una versión contradictoria. Miguel Villota, hermano de Ana Lucía, aseguró en declaraciones a medios que fueron ellos quienes localizaron los restos durante una búsqueda privada, sin presencia de autoridades. "Íbamos bajando por el río y, a unos cuatro kilómetros de Boquerón, una persona en medio de la búsqueda, encontró una vértebra pequeña y un fémur", relató.

Posteriormente, encontraron más huesos, incluido el cráneo, cuya mandíbula conservaba brackets del mismo color que usaba la funcionaria, siendo esta la pista clave para la identificación preliminar. La familia expresó su descontento por la presunta falta de apoyo institucional, afirmando que los operativos oficiales se suspendieron pocos días después del accidente debido a supuestos riesgos de seguridad en la zona. Según Miguel Villota, fue la recompensa pública ofrecida por la familia la que finalmente condujo al hallazgo.

"Mi hermanita estaba solo en huesos… Aun así, estamos de algún modo tranquilos, porque al menos encontramos parte de ella", expresó. Se espera una prueba de ADN para la confirmación definitiva de la identidad.