La funcionaria viajó desde su municipio natal hasta la capital del Valle del Cauca para realizarse una intervención que, según los reportes, tuvo complicaciones postoperatorias inmediatas.
A pesar de recibir atención inicial en el mismo lugar, su estado de salud se deterioró rápidamente, lo que obligó a su traslado a un centro hospitalario de mayor complejidad, donde finalmente se confirmó su deceso. El personero de Cali, Gerardo Mendoza, expresó su profunda preocupación por el caso, señalando que la clínica donde se realizó el procedimiento presuntamente no contaba con las habilitaciones, garantías de seguridad ni los controles sanitarios exigidos por la ley. La Fiscalía General de la Nación ya se encuentra adelantando las investigaciones pertinentes para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades. Este trágico evento pone de relieve un problema de salud pública recurrente en el país: la proliferación de centros estéticos ilegales que atraen pacientes con precios más bajos, pero que operan sin cumplir las normativas mínimas, poniendo en riesgo la vida de las personas. Las autoridades han reiterado el llamado a la ciudadanía para que verifiquen rigurosamente las credenciales de los profesionales y las licencias de los establecimientos antes de someterse a cualquier tipo de intervención quirúrgica, para evitar desenlaces fatales como el de Orfa Márquez.













