La última comunicación con ella había sido la noche anterior. Al ingresar a la vivienda, la encontraron en su cama, arropada y sin signos visibles de violencia. Su bebé de dos meses se encontraba a su lado, presentando deshidratación tras pasar aproximadamente 12 horas sin alimento, por lo que fue trasladado a una unidad de cuidados intensivos pediátrica y posteriormente puesto bajo protección del ICBF. Las hipótesis iniciales que manejan las autoridades incluyen un posible suicidio o una sobredosis, especialmente tras el hallazgo de 26 papeletas de cocaína en el apartamento, aunque se espera el dictamen de Medicina Legal para determinar la causa exacta de la muerte. La vida de Polanía estuvo marcada por la controversia, ganando notoriedad nacional por su activa presencia en redes sociales y por episodios que derivaron en procesos disciplinarios, como aparecer con poca ropa y fumando en una audiencia virtual. La jueza había denunciado ser víctima de “acoso y persecución” laboral por parte de altos funcionarios de la rama judicial y también había dejado audios en los que manifestaba tener conflictos con su expareja y padre de su hijo, Anuar Salín Jure, a quien responsabilizaba si algo le sucedía. Su abogado y amigo, Luis Alexánder Maldonado, ha rechazado la teoría del suicidio, afirmando que “no tiene sentido” porque ella “estaba feliz con su bebé”. Su caso ha reavivado el debate sobre la presión mediática y laboral sobre los funcionarios públicos y los límites entre la vida privada y la investidura del cargo.