Las autoridades investigan el caso mientras surgen múltiples hipótesis y detalles sobre sus últimos días.
El cuerpo de Polanía fue hallado la tarde del 17 de diciembre de 2025 en su habitación, junto a su bebé de dos meses, quien se encontraba con vida pero deshidratado y fue trasladado a una UCI pediátrica para su estabilización. Según los informes policiales, el cadáver no presentaba signos visibles de violencia.
La alerta fue generada por su esquema de seguridad de la UNP, que, al no poder contactarla, avisó a sus familiares y, con autorización, ingresó a la vivienda. Las primeras hipótesis que manejan las autoridades son un posible suicidio o una sobredosis, esta última reforzada por el hallazgo de 26 papeletas de cocaína en el apartamento.
Sin embargo, allegados a la jueza, como su abogado Luis Alexánder Maldonado, han manifestado que la idea del suicidio “no tiene sentido”, ya que ella se encontraba feliz con su maternidad. La investigación ha tomado un giro complejo con la revelación de audios grabados por la propia Polanía meses antes, en los que expresaba temor y responsabilizaba a su expareja, Anuar Salín Jure Balaguera, si algo le sucedía: “Si a mí me llega a pasar algo, es culpa de él”. Además de los conflictos personales, la jueza había denunciado públicamente ser víctima de acoso laboral y persecución dentro de la rama judicial, así como amenazas por su trabajo en casos contra bandas criminales. Polanía ya era una figura pública controvertida por su estilo de vida, su actividad en redes sociales y procesos disciplinarios previos, como su aparición con poca ropa en una audiencia virtual.
La Fiscalía ha iniciado los actos urgentes de investigación, y se espera el dictamen de Medicina Legal para determinar la causa exacta de la muerte.













