El teniente coronel del Ejército Nacional, Rafael Granados Rueda, fue asesinado en un ataque sicarial ocurrido en una concurrida zona de Popayán, Cauca. El Gobierno ha ofrecido una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los responsables del crimen. El atentado ocurrió la tarde del 27 de noviembre, cuando el oficial se desplazaba en un vehículo particular y fue interceptado por sicarios en motocicleta entre el Colegio Champagnat y la glorieta de La Toscana. Granados Rueda, quien era jefe del Departamento de Operaciones de la Brigada Contra el Narcotráfico No.
3, intentó esquivar los disparos, pero su vehículo terminó estrellado contra un muro cerca de las casas fiscales.
A pesar de ser auxiliado y trasladado a un centro asistencial, falleció debido a la gravedad de sus heridas.
El Ejército Nacional condenó el asesinato, calificándolo como una "flagrante violación al Derecho Internacional Humanitario" al señalar que el oficial se encontraba "en estado de indefensión".
La institución expresó sus condolencias a la familia y amigos de la víctima y reforzó un operativo de seguridad en la capital caucana para dar con el paradero de los autores materiales e intelectuales del homicidio.
En resumenEl asesinato del teniente coronel Rafael Granados Rueda en Popayán, un alto oficial de la lucha antinarcóticos, ha generado una fuerte respuesta de las autoridades, incluyendo una millonaria recompensa. El Ejército condenó el ataque como una violación al DIH y ha desplegado operativos para capturar a los responsables, en un hecho que evidencia la grave situación de seguridad en el departamento del Cauca.