Su esposo se adelantó para comprarle agua y, al regresar, la encontró desplomada en el andén. La caída le provocó heridas en el rostro, pero alcanzó a pedir una pastilla para la hipertensión arterial, una condición que padecía y que había afectado a varios de sus familiares. Los paramédicos que llegaron al lugar confirmaron que la mujer no presentaba signos vitales y certificaron su muerte por causas naturales.

Debido a esto, no se activaron protocolos de la Fiscalía y el levantamiento del cuerpo fue realizado por personal de una funeraria. Josefina Villalobos trabajaba en una EPS de la capital y vivía en Colombia desde hacía seis años con su esposo. El caso, aunque trágico, sirvió para desmentir las versiones iniciales y poner de relieve la importancia de la atención a enfermedades crónicas como la hipertensión.