La muerte de Liliana Cruz, de 25 años, en el municipio de Chiscas, Boyacá, ha causado gran conmoción, especialmente tras revelarse que falleció por un disparo accidental de su esposo, el subintendente Hamilton Ruiz Bolívar, comandante de la estación de Policía local. El hecho, que inicialmente generó confusión, ha sido calificado por la defensa como un trágico accidente derivado de una manipulación errónea del arma de dotación. El incidente ocurrió el 19 de noviembre de 2025, a unas tres cuadras de la estación de Policía. Según el abogado del subintendente, Diego Coconubo, el oficial manipulaba su fusil de dotación tipo Galil cuando este se activó accidentalmente, impactando a su pareja en la cabeza y causándole la muerte.
La versión inicial que circuló apuntaba a un posible ataque de un francotirador, pero fue descartada por las investigaciones de balística. El abogado explicó que el comandante portaba un fusil, un arma no usual para su rango, como parte de la dotación especial debido a una orden de acuartelamiento emitida tras un hostigamiento a un batallón cercano.
Liliana Cruz, trabajadora social del municipio y coordinadora del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC), llevaba cuatro meses viviendo en Chiscas con su pareja y era una figura apreciada en la comunidad. La Alcaldía de Ramiriquí, su municipio natal, emitió un comunicado lamentando su fallecimiento. El subintendente Ruiz Bolívar, de 26 años, fue suspendido de sus funciones mientras avanza la investigación y, según su defensa, se encuentra a disposición de la Fiscalía para responder por los hechos, aunque no ha sido capturado al considerarse un acto sin intención. La tragedia ha dejado un profundo dolor en la comunidad y ha abierto un debate sobre la manipulación de armas de dotación fuera de servicio.
En resumenLiliana Cruz, pareja del comandante de Policía de Chiscas, Boyacá, falleció tras recibir un disparo accidental de su esposo mientras este manipulaba su fusil de dotación. Aunque inicialmente se especuló sobre un ataque, la investigación confirmó la naturaleza accidental del hecho, que ahora es materia de investigación judicial.