La emergencia ha movilizado un amplio operativo de búsqueda y rescate, mientras las autoridades anuncian millonarios recursos para la reconstrucción. La catástrofe ocurrió el 17 de noviembre, cuando las fuertes lluvias causaron el desbordamiento de los ríos, arrastrando un vehículo en el que viajaban cinco miembros de una misma familia. Solo una joven, Sara Gabriela, logró sobrevivir, en lo que las autoridades calificaron como un "milagro de vida". Las víctimas mortales confirmadas son su padre, Segundo Villota, y una menor de 16 años identificada como Manuela Sofía Pillota Escandón, cuyo cuerpo fue hallado en jurisdicción del municipio de Tibacuy. Las labores de búsqueda, en las que participan más de 70 rescatistas de Bomberos, Ejército y la Policía, se concentran en encontrar a las otras dos ocupantes del vehículo: Ana Lucía Villota Escandón, de 45 años, y Teresa Escandón, de 65. La emergencia dejó un saldo de aproximadamente 60 personas damnificadas y 16 viviendas arrasadas. En respuesta, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, visitó la zona y anunció la asignación de 1.800 millones de pesos para la reconstrucción de las viviendas afectadas, en un esfuerzo conjunto con la alcaldía municipal.