Las víctimas, Julio César Moscoso Echeverry y Luz Amparo Moscoso Palomino, eran figuras reconocidas y queridas en su comunidad.

El trágico suceso comenzó cuando un conductor en presunto estado de embriaguez chocó contra la reja de la casa de la familia Moscoso. Inicialmente, las partes involucradas llegaron a un acuerdo económico de dos millones de pesos para reparar los daños, evitando la intervención de las autoridades de tránsito. Sin embargo, horas más tarde, alrededor de la 1:45 p.m. del 16 de noviembre, varios individuos llegaron en un vehículo, irrumpieron en la vivienda y atacaron a padre e hija con armas de fuego y cortopunzantes. Luz Amparo murió en el lugar, mientras que su padre falleció en un centro asistencial debido a la gravedad de las heridas.

La comunidad ha reaccionado con consternación y ha realizado velatones para exigir justicia.

La presidenta de la Junta de Acción Comunal, María Antonia Melo, describió a las víctimas como “un patriarca del barrio” y una “líder social”. La Policía del Quindío informó que el vehículo utilizado por los agresores fue inmovilizado y que ya se tienen identificados a posibles responsables, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer los motivos de la violenta represalia.