Según testimonios, Florez fue golpeado y posteriormente arrojado al río.

La comunidad de Frontino ha clamado por justicia, asegurando que el joven era una persona tranquila y conocida en el municipio.

Los nueve militares fueron retirados de sus funciones y puestos a disposición de las autoridades competentes para que respondan por los graves señalamientos. Un abogado penalista explicó que la investigación avanza para esclarecer los detalles del presunto crimen. Este caso ha generado una fuerte indignación y ha puesto bajo la lupa del escrutinio público la conducta de algunos miembros de la Fuerza Pública, reavivando el debate sobre el uso excesivo de la fuerza y las violaciones a los derechos humanos.