El crimen, ocurrido al mediodía del domingo, ha sido atribuido a la presencia de grupos armados ilegales que operan en la región.

Según las autoridades, tras asesinarlos, los atacantes robaron las armas de dotación de los uniformados. La zona es un punto estratégico con injerencia del Clan del Golfo y una comisión del Frente 34 de las disidencias de las FARC. La Gobernación de Antioquia reaccionó de inmediato, ofreciendo una recompensa de hasta 500 millones de pesos por información que permita la captura de los responsables. El gobernador Andrés Julián Rendón dirigió duras palabras al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, criticando la política de seguridad del gobierno nacional. La Policía Nacional, en conjunto con las Fuerzas Militares, activó todas sus capacidades institucionales para avanzar en la investigación y dar con el paradero de los perpetradores. Este hecho violento ha incrementado la zozobra en la subregión y ha puesto de manifiesto la compleja situación de orden público que enfrenta el departamento.