La violencia en el departamento del Cauca se recrudeció con un atentado terrorista perpetrado en la madrugada del 3 de noviembre en el casco urbano de Suárez. Un carro bomba explotó cerca de la estación de Policía, causando la muerte de dos civiles, dejando a varias personas heridas y provocando graves daños materiales en la zona. El ataque, atribuido de manera preliminar al frente 'Jaime Martínez' de las disidencias de las FARC bajo el mando de alias 'Iván Mordisco', generó pánico en la población. La explosión afectó a más de 30 viviendas y locales comerciales, y entre los heridos se encuentra un uniformado de la Policía, quien fue trasladado a una clínica en Cali para recibir atención especializada. Las víctimas mortales serían huéspedes de un hotel cercano al lugar de la detonación. El alcalde de Suárez, César Cerón, hizo un llamado desesperado al Gobierno Nacional y departamental, afirmando: “Es una situación que desbordó la capacidad que tenemos.
No sé qué podemos hacer porque cada ocho días tenemos estos hechos.
No nos dejen solos”.
En respuesta, el Ministerio de Defensa ofreció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los responsables. La vicepresidenta Francia Márquez y el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, condenaron el atentado y pidieron acciones inmediatas para restaurar la seguridad en la región. Este hecho se suma a una serie de actos violentos en el suroccidente del país, evidenciando la compleja situación de orden público y la amenaza constante de los grupos armados ilegales.
En resumenUn carro bomba detonado por disidencias de las FARC en Suárez, Cauca, causó la muerte de dos civiles, dejó varios heridos y cuantiosos daños materiales. El atentado ha generado una fuerte condena de las autoridades y un llamado urgente del alcalde local para reforzar la seguridad en una región asediada por la violencia.