La fiscal del caso describió la agresión como una “paliza inmisericorde” y reveló que Moreno “se ahogaba con su propia sangre”.

El dictamen de Medicina Legal confirmó la causa de muerte como un “trauma craneoencefálico severo”. El proceso judicial contra Suárez Ortiz ha estado marcado por la atención mediática y algunos contratiempos, como el cambio de fiscal tras una deficiente argumentación inicial. La defensa de Suárez ha intentado argumentar que no hubo intención de matar, mientras la Fiscalía, la Procuraduría y los abogados de la víctima han solicitado medida de aseguramiento en centro carcelario, argumentando que representa un peligro para la sociedad. El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en los eventos universitarios, la responsabilidad de los establecimientos nocturnos y la preocupante normalización de la violencia como método para resolver conflictos.