Los hechos ocurrieron en octubre en la Base Militar 'Antorcha'. Según las investigaciones, Esneider Florez, un joven con discapacidad cognitiva, fue detenido por los militares en las inmediaciones de la base. Una vez dentro de las instalaciones, habría sido sometido a torturas y golpeado hasta causarle la muerte. Posteriormente, su cuerpo habría sido arrojado al río.
Tras conocerse el incidente, la Fiscalía General de la Nación ordenó la captura de los nueve uniformados implicados, quienes fueron retirados de sus funciones y puestos a disposición de las autoridades competentes para responder por los delitos de homicidio, tortura y desaparición forzada. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, se pronunció sobre el caso, afirmando que los militares implicados "se salieron de toda la ética" y que no habrá impunidad. La comunidad de Frontino ha clamado por justicia, describiendo a Florez como una persona tranquila y conocida en el municipio que no se metía con nadie.
El abogado penalista Óscar Santamaria explicó que los militares enfrentan un proceso judicial que podría acarrearles severas condenas.













