Las víctimas fatales fueron identificadas como Viviana Suárez y Carlos Cadavía, quienes se dirigían a sus trabajos en dos motocicletas distintas la noche del 31 de octubre.
Un vehículo Volkswagen blanco, que se desplazaba a alta velocidad, perdió el control, saltó el separador e impactó a la pareja.
El conductor del automóvil huyó del lugar.
Posteriormente, los ocupantes del vehículo, Edwin Delgado y Camila Bermúdez, emitieron un comunicado afirmando que no estaban conduciendo.
Identificaron al conductor como Rubén Romero, un hombre al que contrataron como "conductor elegido" ya que habían consumido alcohol durante una caravana de Halloween. Un video de seguridad muestra a un hombre con una chaqueta blanca, coincidiendo con la descripción de Romero, llegando para conducir el vehículo momentos antes del accidente.
Las autoridades investigan el historial del automóvil, que estaría vinculado a piques ilegales, y continúan la búsqueda del conductor prófugo. El caso ha abierto un debate sobre la responsabilidad penal de los acompañantes y la necesidad de endurecer las medidas contra las carreras clandestinas.













