Una nueva masacre sacudió al departamento del Cauca, luego de que hombres armados irrumpieran en una discoteca en el municipio de Corinto y asesinaran a cuatro personas, incluyendo un menor de edad. El ataque, que también dejó tres heridos, es atribuido preliminarmente a disidencias de las FARC, agudizando la crisis de violencia en la región. El ataque ocurrió el 3 de noviembre en el establecimiento comercial "El Cantinazo", ubicado en el casco urbano del municipio.
Los agresores abrieron fuego indiscriminadamente contra los presentes, causando la muerte de cuatro personas y heridas de gravedad a otras tres, quienes fueron trasladadas a centros médicos en la zona y en Cali. Según la ONG Indepaz, esta es la masacre número 67 registrada en Colombia en lo que va del año.
Aunque inicialmente se señaló a las disidencias de 'Iván Mordisco', este grupo emitió un comunicado negando su autoría y culpando a una facción disidente conocida como el 'frente Yair Bermúdez'. Este hecho se suma a una reciente escalada de violencia en el suroccidente del país, que incluye atentados con carros bomba y ataques a la fuerza pública, demostrando el frágil estado del orden público en el Cauca, un territorio en disputa por diversos grupos armados ilegales.
En resumenLa masacre en una discoteca de Corinto es el más reciente episodio de la ola de violencia que azota al Cauca. Con cuatro víctimas mortales, el ataque evidencia la compleja dinámica del conflicto en la región, donde la población civil sigue siendo la más afectada por las disputas entre grupos armados ilegales.