“Ella pidió ayuda y nadie le quiso ayudar”, lamentó la hermana del fallecido.

El motivo del ataque sigue siendo un misterio, ya que Triviño conservaba todas sus pertenencias, lo que hace dudar de que el móvil fuera un robo.

La familia espera que las cámaras de seguridad de la estación, tanto internas como externas, puedan arrojar luz sobre las circunstancias exactas del crimen y ayudar a identificar al responsable. Este caso se suma al del estudiante Jaime Esteban Moreno, evidenciando un fin de semana de Halloween particularmente violento en la capital y generando una fuerte percepción de inseguridad entre los ciudadanos.