El joven de 20 años, estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de los Andes, falleció tras recibir una brutal golpiza en la madrugada del 31 de octubre de 2025, después de asistir a una fiesta de Halloween. Según el dictamen de Medicina Legal, la causa de muerte fue un “trauma craneoencefálico severo y politraumatismo”.

La fiscal del caso describió la sevicia del ataque, relatando cómo Moreno “botaba sangre por la nariz y por la boca mientras se ahogaba con su propia sangre”. La investigación identificó a dos agresores principales: Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años y también estudiante de Los Andes, quien fue capturado y a quien la Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado, y Ricardo González, un joven de 22 años que se encuentra prófugo y se cree que huyó a Venezuela.

Dos mujeres que estaban presentes, Kleidymar Fernández y Bertha Parra, fueron liberadas pero siguen vinculadas al proceso.

El caso ha provocado una ola de indignación pública, con la familia de la víctima exigiendo que caiga “todo el peso de la ley” sobre los responsables. El abogado de la familia, Camilo Rincón, ha enfatizado que no buscan una indemnización, sino justicia. La tragedia ha sido inevitablemente comparada con la muerte de Luis Andrés Colmenares, ocurrida en la misma fecha 15 años antes, lo que ha intensificado el escrutinio mediático y la presión social para un rápido esclarecimiento.