Su madre fue trasladada a una clínica en estado crítico, donde murió horas después.

Tras cometer el crimen, Mora Rodríguez huyó en un taxi y, según testigos, se suicidó durante el trayecto. Un testigo del hecho relató el pánico vivido en el lugar: “Alguien gritó: ¡son tiros! ¡son tiros!”.

La Alcaldía de Pasto ha indicado que el caso se indaga como un presunto feminicidio, lo que pone de manifiesto la grave problemática de la violencia intrafamiliar y de género que puede escalar hasta consecuencias fatales. La comunidad local se encuentra estremecida por la brutalidad del suceso que acabó con la vida de una familia.