Un soldado profesional fue asesinado y al menos otros cinco resultaron heridos en un ataque con explosivos en el municipio de El Patía, Cauca. El atentado, atribuido a la estructura ‘Carlos Patiño’ de las disidencias de las Farc, evidencia la persistente violencia contra la Fuerza Pública en esta convulsa región del país. El ataque se produjo en la madrugada del 30 de octubre, cuando tropas del Batallón de Infantería N.° 7 se movilizaban en un vehículo por la vía que de Popayán conduce a El Estrecho. Un artefacto explosivo, que había sido abandonado a un costado de la carretera, fue activado al paso de los militares, causando la muerte de un soldado y dejando entre cinco y diez uniformados heridos, según distintas fuentes.
Los heridos fueron evacuados a centros hospitalarios en Popayán y Cali para recibir atención especializada.
Tras el atentado, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, visitó a los soldados afectados y anunció una recompensa de hasta 500 millones de pesos por información que permita la captura de alias ‘Zamora’, señalado como el presunto responsable. El comandante de las Fuerzas Militares advirtió a los autores del ataque que “deben entregarse o serán neutralizados”.
Este evento se suma a la creciente lista de hostigamientos y ataques perpetrados por las disidencias de ‘Iván Mordisco’ en el Cauca, una región estratégica para sus economías ilícitas donde la confrontación con la Fuerza Pública es constante y violenta.
En resumenEl asesinato de un soldado y las heridas a varios de sus compañeros en El Patía, Cauca, reafirman la grave amenaza que representan las disidencias de las Farc en el suroccidente de Colombia. La respuesta del Gobierno con recompensas y advertencias busca contrarrestar la ofensiva de estos grupos, mientras la Fuerza Pública continúa sufriendo bajas en su lucha por el control territorial.