El alcalde de Suárez, César Cerón, manifestó su impotencia ante la violencia recurrente: “Es una situación que desbordó la capacidad que tenemos.

No sé qué podemos hacer porque cada ocho días tenemos estos hechos”, y solicitó al Gobierno Nacional no abandonar al municipio.

Como respuesta, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ofreció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información sobre los responsables.

La vicepresidenta Francia Márquez también condenó el acto y exigió acciones inmediatas para restablecer la seguridad. Este atentado se enmarca en una escalada de violencia en el suroccidente del país, demostrando la capacidad destructiva de los grupos armados que operan en la región y su desprecio por la vida de los civiles.