Según el relato de su padre, Andrés Ardila, la joven no alcanzó a completar el desafío cuando se desmayó, vomitó y broncoaspiró, lo que le provocó un paro cardiorrespiratorio y un daño cerebral irreversible.

Tras varios días en una unidad de cuidados intensivos, fue declarada con muerte cerebral y su familia tomó la decisión de desconectarla. El padre de la víctima ha denunciado negligencia por parte del establecimiento, afirmando que no contaba con personal capacitado para atender la emergencia y ha puesto en duda la calidad del licor suministrado.

"Ella dice… cuando lo prueba, dice: ‘¿Esto qué es? ¿Qué es esto tan horrible?’...

La cara le cambia automáticamente después de ese trago", relató el señor Ardila. Tras el incidente, la cuenta de Instagram de la discoteca fue cerrada temporalmente por "inconvenientes técnicos". Las autoridades, incluyendo la Fiscalía y la Alcaldía de Cali, junto con Asobares, han iniciado investigaciones para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades del local.