El ataque armado se registró en un establecimiento público donde las víctimas se encontraban departiendo. Según las primeras informaciones de las autoridades, el móvil del crimen fue una "riña entre pandillas", enmarcada en la "sangrienta guerra" que sostienen estos dos grupos criminales por el control de las rentas ilícitas en el norte del departamento. Tras el tiroteo, se conocieron las identidades de las cuatro víctimas fatales, mientras que los cinco heridos fueron trasladados a centros hospitalarios de la región para recibir atención médica. Este hecho violento se suma a la preocupante escalada de la criminalidad en el Valle del Cauca, donde las disputas entre organizaciones delincuenciales por el dominio de rutas de narcotráfico y otras economías ilegales han dejado una estela de violencia que afecta gravemente a la población civil. Las autoridades locales han iniciado las investigaciones correspondientes para identificar y capturar a los responsables de la masacre.