La familia ha denunciado la falta de atención inmediata por parte del personal del bar, que presuntamente no contaba con paramédicos ni equipos de emergencia. El padre de la víctima, Andrés Ardila, expresó su indignación: “Es una locura tomar demasiado trago, cinco o seis botellas de trago en cinco minutos”.

Además, señaló que el establecimiento no ofreció ayuda oportuna.

Las autoridades, incluida la Fiscalía, han iniciado una investigación formal. Entre las hipótesis se baraja la posibilidad de que se haya utilizado licor adulterado, lo que agravaría las sanciones para el local.

El caso también ha generado una fuerte reacción en redes sociales, donde usuarios han criticado al bar, cuya cuenta de Instagram fue cerrada por “inconvenientes técnicos” tras el incidente, abriendo un perfil de respaldo sin opción de comentarios.