Su esposo, Michael Stone, también detective, ha denunciado posibles irregularidades y exige respuestas claras.

“El médico solo me dijo que mi esposa había muerto, pero no me dio ninguna explicación.

Algo no cuadra”, declaró a medios estadounidenses, anunciando que solicitará una autopsia independiente en Estados Unidos.

La Secretaría de Salud de Cali actuó rápidamente, inspeccionando la clínica donde se realizó el procedimiento y ordenando el “cierre temporal del servicio de cirugía estética” tras detectar “fallas en los criterios relacionados con el talento humano”. El caso ha escalado a nivel diplomático, con investigadores estadounidenses desplazándose a Cali para revisar los registros clínicos y confirmar los procedimientos.

Este suceso reabre el debate sobre la seguridad del turismo médico en Colombia y la regulación de las clínicas que ofrecen “paquetes estéticos” que incluyen recuperación en hoteles, lo que podría limitar la capacidad de respuesta ante emergencias.