Aunque Rivera llegó por sus propios medios a un centro asistencial, falleció debido a la gravedad de las heridas. Las autoridades informaron que la víctima presentaba varias anotaciones judiciales y había sido capturada en cuatro ocasiones, lo que refuerza la principal hipótesis del crimen: un ajuste de cuentas entre estructuras delincuenciales que operan en la zona. Unidades de la Policía Nacional acordonaron el área para adelantar las labores de investigación y recolección de evidencias. Este asesinato agrava la situación de seguridad en el Oriente Antioqueño, ya que se produjo menos de 24 horas después del homicidio de Alejandro Quintero Quintero, un joven de 20 años, en el municipio de El Carmen de Viboral, crimen que también estaría relacionado con disputas por microtráfico. Ambos hechos violentos mantienen en alerta a las autoridades de la subregión, que han reforzado su presencia en municipios como Rionegro y Marinilla para combatir el accionar de estas bandas criminales.