El hecho quedó registrado en cámaras de seguridad.

A pesar de ser auxiliado por sus compañeros y trasladado al Hospital Eduardo Arredondo Daza, llegó sin signos vitales.

Según los informes, una de las principales hipótesis de las autoridades es que el ataque fue una retaliación contra los propietarios del negocio, quienes presuntamente habían estado recibiendo llamadas extorsivas. La víctima, que había regresado recientemente de Bogotá, no tenía antecedentes judiciales ni amenazas conocidas, y deja una hija de siete años.

Con su muerte, la cifra de homicidios en Valledupar en lo corrido del año asciende a 93, mientras su familia, en cabeza de su padre Hernán Quiroz, clama por justicia.