El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) anunció la apertura de un proceso sancionatorio contra la fundación y envió una comisión especial para investigar los hechos. Por su parte, la Personería de Cali, a través de su delegado Edward Hernández, expresó su preocupación y solicitó una revisión exhaustiva de los protocolos, el número de cuidadores y la idoneidad de mezclar poblaciones infantiles con diferentes necesidades y vulnerabilidades en un mismo espacio. La Fundación Chiquitines emitió un comunicado en el que lamentó lo sucedido y afirmó que asumirá la responsabilidad que determinen las autoridades, manteniendo la reserva del caso por respeto a los afectados.