Colegas, discípulos y pacientes lo recuerdan como un profesional ético, dedicado y profundamente comprometido tanto con la medicina como con la docencia.

Tras conocerse la noticia, las redes sociales se llenaron de mensajes de condolencia y homenajes a su trayectoria, destacando su invaluable contribución al desarrollo de la neurocirugía en Colombia.

Se esperaba que sus honras fúnebres se realizaran en Barranquilla, ciudad donde residía.