Según el relato de su hermano, Richard Tovar, Angie y otro joven fueron obligados a bajar del vehículo y trasladados a otro automotor, perdiéndose su rastro desde entonces. La Universidad Nacional confirmó con "profundo dolor" el hallazgo de su cuerpo sin vida el 22 de octubre, aunque los detalles sobre las circunstancias exactas de su muerte no fueron revelados de inmediato por las autoridades.

La institución educativa emitió un comunicado en el que lamentó la pérdida, afirmando que su partida “deja un vacío inmenso y enluta a toda la comunidad educativa”. Además, exhortó a las autoridades a “adelantar con celeridad las investigaciones que permitan esclarecer las circunstancias de su muerte y garantizar a su familia el acceso a la verdad y la justicia”. En memoria de la estudiante, la universidad convocó a un homenaje simbólico el 24 de octubre en el campus El Volador, reafirmando su compromiso con la paz y el rechazo a la violencia que sigue afectando a los jóvenes del país.