Su muerte, producto de un ataque sicarial, ha llevado a las autoridades a investigar un posible ajuste de cuentas relacionado con su pasado criminal. Torres Esparza, de 30 años, fue atacado a balazos en la mañana del 30 de septiembre en el barrio San Valentín, al norte de Bucaramanga.

Un sicario le disparó en repetidas ocasiones y huyó del lugar.

‘Chelo’ fue trasladado de inmediato al hospital con heridas graves en el abdomen, tórax y una pierna, pero finalmente falleció el domingo 19 de octubre.

Las autoridades han centrado su investigación en los antecedentes de la víctima. En 2015, Torres Esparza fue procesado por la Fiscalía como presunto responsable del homicidio de Harvey Marín Luna, ocurrido en el barrio Kennedy. Según el expediente de ese caso, el crimen se originó por una riña tras el intento de hurto de una gorra por parte de ‘Chelo’. La disputa escaló y Marín Luna recibió una puñalada mortal en el pecho.

Por estos hechos, a Torres Esparza se le imputaron los cargos de homicidio agravado y hurto calificado, siendo enviado a la cárcel Modelo de Bucaramanga. La Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) ahora indaga si el reciente ataque sicarial que le costó la vida está vinculado a retaliaciones por este crimen del pasado u otras actividades delictivas.