El arduo traslado se realizó a través de trochas y caminos selváticos bajo intensas lluvias.
Su primo, Javier Ramiro Wanga, relató la odisea que vivieron al cargarlo en hombros sobre una ‘chakana’ (camilla improvisada), cruzando ríos y quebradas.
“Lo llevamos en hombros, porque en nuestros caminos no llegan las ambulancias. Lo acompañamos con lágrimas porque el Estado no acompaña nuestros pasos”, expresó Wanga, denunciando el abandono estatal que sufre la comunidad.
Pascal Pai, quien también era miembro de la Guardia Indígena del resguardo El Gran Sábalo, falleció antes de poder recibir atención médica. La Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa) y la Consejería de Educación Awá lamentaron el suceso, calificándolo como una consecuencia directa de la falta de vías de acceso que impiden la evacuación oportuna de enfermos. Wanga recordó que la comunidad lleva más de 35 años solicitando la construcción de carreteras sin obtener respuestas efectivas de los gobiernos locales, departamentales ni del actual gobierno nacional. Este caso subraya la crítica situación de conectividad y atención estatal que enfrenta el pueblo Awá en el suroccidente de Colombia.










