Su fallecimiento en Bogotá, a los 73 años, deja un profundo vacío en la comunidad médica y académica nacional. El deceso del doctor Burgos, ocurrido en la madrugada del lunes 20 de octubre de 2025, se debió a la ruptura de un aneurisma estomacal o abdominal que le había sido diagnosticado previamente. Oriundo de Montería, Córdoba, Burgos era una figura emblemática de la medicina, reconocido como el “padre de la neurocirugía moderna en Colombia”. Su trayectoria de más de cuatro décadas incluyó roles destacados en instituciones como el Hospital San Ignacio y la Fundación Santa Fe de Bogotá, además de una notable labor docente en la Pontificia Universidad Javeriana. Su liderazgo lo llevó a presidir la Asociación Colombiana de Neurocirugía y a ser presidente honorario de la Federación Latinoamericana de Neurocirugía. Figuras públicas de diversos sectores expresaron su pesar.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez lo describió como un “patriota de todas las horas y un científico insuperable”. Por su parte, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, afirmó que el departamento “pierde a un gran hombre y un médico ejemplar, que siempre tuvo una profunda sensibilidad humana”. El abogado Abelardo de la Espriella, familiar del fallecido, lo recordó como “un ser humano excepcional y de un profesional extraordinario”.

Su partida no solo representa una pérdida para la ciencia, sino también para los numerosos pacientes y colegas que lo recordaban por su calidad humana y su compromiso ético, manteniéndose activo en su profesión hasta sus últimos días.