El hallazgo se produjo en la madrugada del sábado 18 de octubre, durante una ronda de vigilancia rutinaria en el pabellón cinco del penal. Según el informe del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), un guardia encontró a Cardozo Padilla suspendido con una sábana atada a los barrotes de la celda número 13.
El personal médico del centro carcelario acudió al lugar y confirmó que el recluso ya no presentaba signos vitales.
Cardozo Padilla había sido capturado en abril de 2024 en Soledad, Atlántico, por el brutal asesinato de Paola Andrea Barreto Vargas, de 27 años. El crimen ocurrió en la vivienda de la víctima, donde la atacó con al menos 12 puñaladas frente al hijo de la mujer.
Tras su captura, fue condenado por el delito de feminicidio. Además, el recluso contaba con un historial delictivo que incluía antecedentes por porte ilegal de arma de fuego, inasistencia alimentaria, hurto y violencia intrafamiliar.
La Policía Judicial realizó la inspección técnica del cadáver y las autoridades penitenciarias iniciaron una investigación interna para esclarecer los detalles del suceso dentro de uno de los centros carcelarios de más alta seguridad del país.










