Un juego que pretendía recrear una pelea viral entre influenciadoras terminó en una tragedia en el norte de Barranquilla, cobrando la vida del joven Camilo Andrés Garzón Díaz, de 23 años. El estudiante de décimo semestre de Derecho en la Universidad Sergio Arboleda falleció tras recibir un golpe durante una pelea amistosa con guantes de boxeo. Los hechos ocurrieron en la madrugada del domingo en el barrio Alto Prado, cuando Garzón Díaz y un grupo de amigos, excompañeros de colegio, decidieron simular el combate entre Andrea Valdiri y Yina Calderón, que era tendencia en redes sociales. Durante la recreación, Melany Salomé Sánchez Cotes, de 18 años, le propinó un golpe en el rostro a Camilo, quien cayó al suelo, se golpeó fuertemente la cabeza y perdió el conocimiento. A pesar de ser trasladado de urgencia a la Clínica de la Costa, los médicos confirmaron su fallecimiento debido a un traumatismo craneoencefálico severo. La joven fue capturada por la Policía Metropolitana y puesta a disposición de la Fiscalía por el presunto delito de homicidio culposo.
Las autoridades se encuentran investigando las circunstancias exactas del suceso, recopilando videos y testimonios para determinar si hubo negligencia, consumo de alcohol u otros factores agravantes.
El caso ha generado una profunda conmoción en la ciudad y ha abierto un debate sobre la influencia de las tendencias virales en el comportamiento de los jóvenes y los peligros de recrear actos violentos, incluso en un contexto de juego.
En resumenLa muerte de Camilo Andrés Garzón Díaz es una dolorosa lección sobre cómo una broma inspirada en contenido de redes sociales puede tener consecuencias fatales. La tragedia no solo enluta a una familia, sino que también pone bajo investigación judicial a una joven, evidenciando los riesgos de la imprudencia y la delgada línea entre la diversión y el peligro.