El presidente Gustavo Petro denunció que el ataque del 16 de septiembre fue contra una lancha pesquera colombiana que se encontraba “en aguas colombianas” y con “un motor arriba en señal de daño”, acusando a EE. UU. de cometer un asesinato. En contraste, el gobierno de Donald Trump, a través de su secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó la embarcación como una “narcolancha” afiliada al ELN y la operación como un “ataque cinético letal” en aguas internacionales. En medio del cruce de acusaciones, la familia de Carranza Medina, de 40 años y residente en Gaira, Santa Marta, vive en la incertidumbre.

Su madre, Carmela Medina, afirmó entre lágrimas: “Mi hijo no era malo.

Él vivía de la pesca, no tenía dinero, ni cargaba droga”. Sus parientes aseguran que salió a faenar el 14 de septiembre y no han recibido confirmación oficial de su muerte, solo conocen la versión del presidente.

Sin embargo, la historia de Carranza Medina, conocido como alias ‘Coroncoro’, es más compleja. Informes de prensa revelaron que en 2016 fue capturado junto a cinco policías por su presunta participación en el robo de 264 armas de la Policía Metropolitana de Santa Marta, las cuales habrían sido entregadas a la banda criminal ‘Los Pachenca’.

Su familia asegura que ese caso quedó archivado hace años y que él había regresado a la pesca, su único oficio.