Un juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Juan Manuel Rodríguez Castro, señalado como el presunto responsable del homicidio del menor Carlos Eliezer Ramírez Prada, de 16 años, conocido como ‘Carlitos’. El crimen ocurrió en la noche del 7 de octubre en un montallantas del barrio ‘Diego de Ospina’, en el sur de Neiva. Según la investigación de la Fiscalía, Ramírez Prada se encontraba esperando que repararan la llanta de su motocicleta cuando un individuo se le acercó y le propinó cinco impactos de bala. El director de Convivencia Ciudadana de Neiva, Alexis Aguirre Trujillo, manifestó que “esa persona (Juan Manuel) llegó también en una motocicleta al sitio donde se encontraba el joven, desenfundó su arma y le propició cinco impactos de bala”.
Las autoridades capturaron a Rodríguez Castro metros más adelante del lugar del crimen.
Durante la audiencia, la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. A pesar de que el procesado no aceptó los cargos, el juez consideró que representaba “un peligro para la comunidad” y ordenó su reclusión. La principal hipótesis sobre el móvil del asesinato apunta a un ajuste de cuentas o una riña personal entre la víctima y su agresor. “Parece ser que estos hechos tienen que ver con ajustes de cuentas o una riña, una cosa muy personal entre estos individuos”, sostuvo Aguirre Trujillo.
El caso ha generado preocupación en la capital huilense por la violencia juvenil y el fácil acceso a armas de fuego.
En resumenLa rápida judicialización del presunto asesino del menor Carlos Ramírez Prada en Neiva refleja la respuesta de las autoridades ante un crimen que evidencia la problemática de la violencia juvenil y el ajuste de cuentas en la ciudad. La medida de aseguramiento carcelario busca garantizar que el acusado enfrente el proceso por homicidio agravado, mientras la comunidad lamenta otra vida joven perdida por la violencia.