La violencia en Buenaventura cobró la vida de Alan Josué Valencia Cuero, un joven de 17 años que se destacaba como líder comunitario, deportista y estudiante de Ingeniería de Sistemas en la Universidad del Pacífico. Su asesinato, ocurrido el 11 de septiembre, lo convierte en el líder social número 117 asesinado en Colombia durante 2025, según Indepaz. Valencia Cuero fue atacado por sicarios que le dispararon en repetidas ocasiones desde un vehículo mientras caminaba por el barrio Los Pinos, tras salir de la universidad. A pesar de los intentos de la comunidad por auxiliarlo, falleció en el lugar. El joven era reconocido por su compromiso social en el consejo comunitario de La Plata y Bahía Málaga, donde promovía la educación y el deporte como herramientas de transformación para niños y jóvenes. Además, formaba parte de la escuela de liderazgos Siempreviva.
Su muerte ha generado una profunda conmoción y rechazo en la comunidad bonaverense, que ha convocado a marchas y velatones para exigir justicia.
El crimen se enmarca en un contexto de recrudecimiento de la violencia en el puerto, donde disidencias de las FARC, el ELN y bandas criminales como 'Los Shottas' y 'Los Espartanos' se disputan el control de rutas de narcotráfico y minería ilegal. La Personería Distrital alertó que los homicidios en Buenaventura ya superan los 100 en lo que va del año, una cifra superior a la de todo 2023. Las autoridades investigan si el asesinato de Valencia está relacionado con retaliaciones de grupos criminales que ven en los líderes un obstáculo para su expansión territorial.
En resumenEl asesinato del joven líder Alan Josué Valencia en Buenaventura es una trágica evidencia de la vulnerabilidad de quienes trabajan por la paz en los territorios. Su muerte no solo representa la pérdida de un futuro prometedor, sino que también subraya la urgente necesidad de protección para los defensores de derechos humanos en Colombia.