Su pronóstico siempre fue reservado.

La familia de Pinzón libró una intensa batalla para conseguir su remisión a una unidad de cuidados intensivos en Tunja, llegando incluso a encadenarse frente a las oficinas de la Nueva EPS para presionar la autorización del traslado. Finalmente, en la madrugada del 2 de septiembre, una ambulancia inició el viaje, pero la condición hemodinámica del joven se deterioró de manera irreversible, obligando a su regreso inmediato a Yopal.

Rubén Darío Pinzón falleció horas más tarde, a la 1:11 p.m.

El hospital expresó sus condolencias, asegurando que se agotaron todos los recursos médicos y humanos posibles.