El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, enfatizó que la decisión busca un uso más equitativo de los recursos y aclaró que no es un aumento generalizado.

“El subsidio a los combustibles debe estar donde cumple una función social.

Proteger al transporte público es proteger el empleo, la producción y el costo de vida de millones de familias”, afirmó Palma. El transporte público de carga y de pasajeros queda expresamente excluido de la medida para no afectar el costo de los alimentos ni las tarifas de transporte. La implementación será gradual y focalizada, comenzando en las principales ciudades del país para monitorear su impacto antes de una posible ampliación.