Sin embargo, la medida ha generado preocupación en varios frentes.

El exministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, advirtió que un alza tan significativa en los impuestos podría fomentar el contrabando, afectando a la industria legal y, paradójicamente, al recaudo del Estado. Adicionalmente, se han encendido las alarmas en los departamentos productores de licor, como Cundinamarca, cuyo gobernador alertó que la medida podría restar hasta $120.000 millones a las rentas departamentales, recursos que usualmente se destinan al sector de la salud.